viernes, 30 de julio de 2010

Techos acústicos: aisladores acústicos

Como ya indicamos en el post sobre techos acústicos uno de los elementos a emplear en su ejecución son los aisladores acústicos.



Estos elementos son los encargados de permitir la unión elástica entre el techo y la estructura que lo soporta.

Están constituidos por los siguientes elementos:

- Varillas metálicas encargadas de realizar la fijación de los aisladores acústicos a la estructura del edificio  mediante tacos.

-Elementos elásticos de caucho cuya función atenuar las vibraciones producidas sobre la estructura mejorando sí el aislamiento acústico del techo.

- Horquillas metálicas sobre las que se fijan los elementos elásticos y a las que a su vez se fijan los perfiles metálicos a los que se fijarán los elementos constitutivos del techo.

En el siguiente detalle constructivo se puede observar su modo de instalación.


Así las varillas metálicas se fijan a la estructura (viguetas en este caso), estas varillas se fijan por otro lado al elemento elástico que a su vez se encuentra fijado a las horquilas metálicas de sujeción de los perfiles metálicos.

Una de las consideraciones a la hora de realizar un correcto diseño de un techo acústico es la correcta elección del elemento elástico en función de las siguientes variables de diseño:

- Peso propio por unidad de superficie del techo.
- Respuesta dinámica de cada posible tipo de aislador.
- Rango de cargas de trabajo según el tipo de aislador.
- Separación entre los aisladores.

El fabricante debe aportar las frecuencias de resonancia para correspondientes a distintas cargas de trabajo del elemento elástico de cada tipo de aislador obtenidas a partir de ensayos en laboratorio.

Las frecuencias de resonancia son aquéllas a las que se producen las mayores deformaciones periódicas, picos de las gráficas de las funciones de transmisibilidad que a continuación se presentan:


Las frecuencias de resonancia deben estar por debajo del espectro audible (20 Hz), ya que a esta frecuencia se producirá una disminución del aislamiento acústico a ruido aéreo del techo.




lunes, 28 de junio de 2010

Aislamiento acústico de cerramientos ligeros de doble hoja

Una solución constructiva cada vez más utilizada por su reducido espesor, su baja densidad superficial y su rapidez de montaje son los cerramientos de ligeros de doble hoja con material absorbente de relleno en la cámara interior.

El comportamiento de estos sistemas se rige por el principio de masa-muelle-masa. Según este modelo la frecuencia de coincidencia o frecuencia natural del sistema viene dada por la siguiente expresión:
Donde:
  • m1 y m2 son las masas por unidad de superficie de cada una de las hojas.
  • s' es la rigidez dinámica del elemento de relleno en MN/m3.
Como puede observarse la elasticidad del material de relleno es un factor determinante a la hora de calcular la frecuencia de coindicencia del sistema, así valores de s' inferiores a 5 MN/m3 permiten garantizar que su valor se encuentre por debajo de los 100 Hz y que el sistema funcione eficazmente en todo el espectro audible.

Por tanto si se utiliza un material excesivamente rígido el conjunto no se comporta según el principio de masa-muelle-masa.

Por otro lado otro efecto a ser considerado es el de la formación de ondas estacionarias en la cámara de aire entre las dos hojas ligeras. Estas ondas se forman a las frecuencias múltiplos de:

fc=c/2d

Donde:
  •  c es la velocidad de propagación del sonido en el medio (340 m/s en el caso del aire).
  •  d es la distancia de separación entre las dos hojas.
El material de relleno de la cámara tiene como misión la disipación de estas ondas estacionarias. Esta disipación se da como consecuencia del rozamiento entre partículas, convirtiendo la energía sonora en energía calorífica. El parámetro que garantiza este comportamiento es el de la resistencia específica al paso del aire. Su valor debe estar entre los 5 kPa s/m2 y los 30 kPa s/m2.

Así un buen material de relleno debe ser elástico por un lado y porosidad abierta para permitir el paso del aire.

A la hora de establecer un modelo para la predicción del aislamiento acústico a ruido aéreo en paredes de ligeras de doble hoja se distinguen tres zonas de evaluación:




Frecuencias inferiores a fo
El sistema masa-muelle-masa no actúa, el comportamiento es como un sistema laminar
Frecuencias entre fo y fc
Los aislamientos se suman:
R=R1+R2+20 log (f d)-29
Frecuencias superiores a fc
Los aislamientos se suman y se atenúa la resonancia de a cavidad gracias a la resistencia al paso del aire de aislante
R = R1 + R2 +
+ 0.86 (0.0978 (1.2 f/rs)^(-0.7) +
+2 log(0.189(1.2 f/rs))^-0.595

Donde:
  • d es la separación entre hojas
  • f es la banda de frecuencia
  • rs es la resistencia al paso del flujo de aire
  • R1 y R2 son los índices de reducción sonora de cada una de las hojas consideradas como particiones simples 

Cómo funciona una vuvuzela

Si por algo va a ser recordado la Copa del Mundo de fútbol 2010 es un instrumento, querido por unos y odiado por otros, llamado vuvuzela.
Se trata de un instrumento de viento utilizado durante muchos años y cuyo origen proviene de los antiguos cuernos de caza empleados por las tribus africanas.

Desarrollaremos en este post su principio de funcionamiento.

Este instrumento actúa como un tubo resonador. Mediante el soplido en el extremo más estrecho de la misma se genera una onda longitudinal en su interior que se propaga hasta llegar al extremo del mismo.

Al llegar al extremo de la vuvuzela está onda es reflejada desplazándose por el tubo a la misma frecuencia que la onda incidente y generando nuevas reflexiones. Las ondas reflejadas están desfasadas entre sí y con respecto a la onda incidente, de manera que se superponen entre sí a determinadas frecuencias generando ondas estacionarias con una enorme amplitud.

El perfil de la vuvuzela influye en las frecuencias resonantes y en la amplitud de las ondas estacionarias que se crean en el interior del tubo.

Mediciones acústicas del nivel sonoro emitido por las vuvuzelas aseguran que pueden emitir hasta 115 dBA medidos a 2 m de distancia del extremo de su boca en un espectro de frecuencias entre 250 Hz y 8000 Hz. Estos niveles pueden ser muy dañinos para el oído humano.






domingo, 27 de junio de 2010

Aislamiento acústico en paredes simples

Se considera una pared simple la formada por una sola capa de material o por varias capas rígidamente unidas entre sí de foma que se comporten como un único cuerpo vibratorio.

Para cualquier pared simple existe una determinda frecuencia, denominada frecuencia natural o de coincidencia, a la que tiende a vibrar libremente cundo es excitado por una onda sonora. Esta frecuencia es función del tipo de material y de su espesor.

La frecuencia natural se puede estimar con la siguiente expresión:

Donde CL es la velocidad de propagación del sonido en el material, C es la velocidad de propagación del sonido en el aire y d es el espesor del mismo.

En la siguiente tabla se indican las velocidades de propagación del sonido en distintos materiales:



MaterialesVelocidad de propagación (m/s)
Ladrillo hueco
2000
Ladrillo perforado
2500
Hormigón armado
3500
Placa de yeso laminado
2000
Acero
5200
Vidrio
5000
Poli metacrilato
1600
Plomo
1200

A la hora de diseñar es conveniente que esta frecuencia de coincidencia no se encuentra en la zona de bajas y medias frecuencias, ya que estas frecuencias son las más perjudiciales desde el punto de vista del aislamiento acústico.

Según el caso resultará más interesante aumentar el espesor del cerramiento para disminuir la frecuencia crítica(hormigón, ladrillo...) o disminuirlo para que se presente en la zona de altas frecuencias (placas de yeso laminado, vidrios..).

Así las frecuencias de resonancia de algunos elementos comunes en la construcción son:


ElementoFrecuencia crítica (Hz)
Ladrillo perforado 12cm
215
Tabicón ladrillo hueco 7 cm 
458
Hormigón armado de 12 cm
152
Placa de yeso laminado de 15 mm
2140
Vidrio de 6 mm
2140
Doble placa de yeso de 15 mm
2140
 
A la hora de establecer un modelo para la predicción del aislamiento acústico a ruido aéreo en paredes simples se distinguen tres zonas de evaluación:


Frecuencias inferiores a fc
R=20 log(m f)-48
Frecuencias próximas de fc
El aislamiento disminuye sensiblemente tanto como más bajo sea el factor de pérdidas del material (fp)
Frecuencias superiores a fc
R=20 log(m f)-48+10 lof(f/fc)+
10 log(fp)+5.5

domingo, 20 de junio de 2010

Conceptos de acústica arquitectónica: tiempo de reverberación

El tiempo de reverberación de un recinto se define como el tiempo que transcurre desde que cesa una fuente sonora hasta que la energía sonora contenida en el mismo disminuye a una millonésima parte de la original.

Esto es equivalente a decir que es el tiempo que el nivel de presió sonora tarda en disminuir 60 dB. El siguiente gráfico ilustra este concepto.



Este fenómeno fue estudiado por el físico Wallace Clement Sabine, el cual formuló la siguiente expresión para el cálculo del tiempo de reverberación de un recinto:



V: es el volumen del recinto
Aa: es el área de absorción

En recintos con un tiempo de reverberación elevado éste se percibe como ecos sucesivos. Esto se debe a que el oído es capaz de percibir las sucesivas reflexiones de las ondas sonoras sobre las superficies reflectantes del recinto.

A partir de la expresión anterior puede deducirse que se puede actuar para disminuir el tiempo de reverberación de un recinto aumentando el área de absorción del mismo, ya sea por la introducción de mobiliario o por el tratamiento de las superficies de la sala.

El tiempo de reverberación influye en la calidad acústica de la sala, ya que valores elevados hacen que no se lleguen a entender las conversaciones. Se recomiendan valores entre 0.4 y 1 segundo en salas con uso predominante de la palabra hablada y entre 1 y 2 segundos en salas de conciertos.